Manual de la consola
Este manual es para la persona que usa el servicio, no para quien lo programa: quien revisa lecturas, quien paga la factura y quien da acceso a un compañero. Se lee de principio a fin sin haber abierto la consola ni una vez, y también sirve para consultar un apartado suelto el día que haga falta.
Cuando cita algo de la consola, lo cita tal como aparece en pantalla, entre comillas: «Resumen».
Lo técnico —cómo se conecta un programa vuestro con el nuestro— está en la guía de integración y en la referencia de la API. Aquí no hace falta.
Por qué este manual está fuera de la consola
Porque las tres situaciones en las que más falta hace son precisamente aquellas en las que no puedes entrar a leerlo: no te llega el correo de verificación, entras y te dice que tu usuario no pertenece a ninguna cuenta, o la cuenta está suspendida. Por eso esta página es pública y no pide contraseña.
Primera parte: qué estás comprando
Qué hace el servicio, en una frase
Le das la factura de la luz o del gas en PDF y te la devuelve leída: los datos que hay impresos en ella, ya separados campo a campo, para que tu programa los use sin que nadie los teclee.
Eso es todo lo que hace, y es deliberado. El servicio lee; lo que se haga después con lo leído —comparar tarifas, calcular un ahorro, archivar— lo decide quien lo usa.
Qué ficheros admite
- Facturas de electricidad y de gas. Si el documento trae las dos cosas, también: se llama factura dual y el resultado viene separado, una parte por cada suministro.
- Solo PDF. Hoy no se admite ni una foto ni una imagen escaneada suelta: si el fichero no es un
PDF, la lectura se crea directamente como fallida, con el motivo
unsupported_file_type(tipo de fichero no admitido). - Documentos cortos. El tope es de 10 páginas por fichero, y de entre 8 y 10 MB según el plan. Por encima, la lectura se crea directamente como fallida y te dice por qué.
Un fichero que no cumple no rompe la petición ni se cobra: se queda registrado como una lectura fallida, con el motivo escrito, y la ves en la pantalla de Lecturas como cualquier otra.
Qué es una lectura y qué te devuelve
Una lectura es un fichero que has mandado leer. Es la unidad de todo: de lo que se cuenta, de lo que se cobra y de lo que se revisa. Un PDF mandado una vez es una lectura, tanto si sale bien como si falla.
Cada lectura pasa por cuatro estados, y los verás con estos nombres:
| Estado | Qué significa |
|---|---|
| «En cola» | Ha llegado y espera su turno. |
| «Procesando» | Se está leyendo ahora mismo. |
| «Completada» | Terminó bien y tiene resultado. |
| «Fallida» | No se pudo leer. El motivo va escrito en la propia lectura. |
De una lectura completada te llega, además de la ficha del fichero (nombre, páginas, fecha, cuál de
tus API keys la mandó), la factura leída. En la pantalla de una lectura, en la pestaña
«Factura», cada campo tiene su fila con su etiqueta. Esto es lo que significa cada etiqueta y el
campo del objeto Bill que hay detrás —el nombre que ve un programa—:
| Etiqueta en la consola | Campo | Qué es |
|---|---|---|
| Tipo de factura | invoice_type | Electricidad, gas o dual. |
| CUPS | cups | El código de veinte o veintidós caracteres que identifica el punto de suministro. Es el «DNI» del contador y no cambia aunque cambies de compañía. |
| Tarifa | rate | La tarifa contratada: 2.0TD, 3.0TD o 6.1TD en electricidad; RL.1 a RL.5 en gas. |
| Comercializadora | provider_name | La comercializadora: la empresa que te factura. |
| NIF de la comercializadora | provider_fiscal_number | El NIF de la comercializadora. |
| Distribuidora | distributor_name | La distribuidora: la empresa que mantiene la red y el contador. No es la misma, y no se elige. |
| NIF del titular | fiscal_number | El NIF del titular. |
| Nombre del titular | holder_name | El nombre del titular. |
| Apellidos del titular | holder_surname | Los apellidos del titular. |
| Dirección de suministro | supply_address | La dirección del suministro, tal como la imprime la factura. |
| Inicio del periodo | initial_date | Primer día del periodo facturado. |
| Fin del periodo | final_date | Último día del periodo facturado. |
| Fecha de emisión | issued_date | Fecha en que se emitió la factura. |
| Días facturados | days_billed | Número de días facturados. |
| Importe total | total_cost | Importe total. |
| Base imponible | taxable_amount | Base imponible. |
| Tipo de IVA | iva_rate | El tipo de IVA impreso en la factura, en tanto por ciento. |
| Costes | costs | Desglose de costes. tax_energy es el impuesto especial sobre la electricidad o, en una factura de gas, el impuesto sobre hidrocarburos. |
| Consumo | consumption | Lo consumido en el periodo facturado. En electricidad, por periodo (p1–p6); en gas, un solo total en kWh. |
| Precios de energía | energy_prices | Precios de energía. |
| Precios de potencia | power_prices | La potencia contratada por periodo y su precio. Solo en electricidad; en una factura de gas va vacío. |
| Término fijo | fix_term_prices | El precio por día del término fijo y los días facturados. Es lo propio del gas, lo que en electricidad es la potencia; en una factura de electricidad va vacío. |
| Dirección normalizada | address | La misma dirección puesta en limpio, con sus partes separadas y sus coordenadas, para poder compararla con otras. |
Los seis últimos son desgloses: como son largos, se enseñan plegados, y no se editan nunca.
Hay una tercera pestaña llamada «JSON»: es exactamente el mismo contenido, pero escrito en el formato en bruto que recibe un programa. Si no vas a pegárselo a nadie, no la necesitas.
Tus facturas no entrenan nuestro lector
Las facturas que subes se leen, se te devuelven y ahí se acaba su papel. No se usan para mejorar el lector.
El lector se afina contra un conjunto de facturas aparte, reunido y revisado por nosotros, que se guarda en otro sitio y no se alimenta de lo que entra por el servicio. Nada de lo que tú subes pasa a ese conjunto, ni con tu nombre ni sin él.
No es una declaración de intenciones: la separación está comprobada por la propia batería de pruebas, que falla si alguien conecta las dos cosas. Puedes pedirnos que te lo enseñemos.
Qué guardamos, dónde y durante cuánto tiempo
Guardamos dos cosas de cada factura que subes: el PDF original tal cual nos lo diste, y la lectura que sacamos de él.
Hoy no los borramos. No hay una fecha de caducidad ni un borrado automático a los tantos meses. Se quedan mientras dure la relación, y lo hacemos a propósito por tres motivos: si un día discutes una factura con tu comercializadora, el documento está; si mejoramos el lector, podemos volver a leer el mismo papel y darte una lectura mejor sin que tengas que subirlo otra vez; y si te sorprende un cobro, podemos enseñarte de qué salió.
Es la política de hoy, no una promesa para siempre. Si algún día pasáramos a borrar, lo diríamos aquí antes de empezar a hacerlo, no después.
Dónde están. En Google Cloud, en centros de datos de la Unión Europea, cifrados en reposo.
Quién los ve. Las personas que tú das de alta en tu cuenta, y cada una según el rol que le pongas — quien revisa la cola abre el documento porque su trabajo es mirarlo; quien no tiene ese rol, no. Del lado de Spock, solo quien tenga que atender una incidencia tuya.
Si necesitas que borremos algo. Escríbenos y lo resolvemos contigo. Te lo decimos sin adornos: hoy no hay un botón para esto, se hace a mano, así que no es inmediato — y por cómo está configurado el almacenamiento, un documento borrado tarda todavía unos días en desaparecer del todo de las copias internas. Preferimos contártelo así a prometerte un botón que no existe.
Cuándo una lectura sale sola y cuándo te pide que la mires
Casi todas salen solas. La idea del servicio es esa: que nadie tenga que mirar una factura salvo cuando hay un motivo concreto.
Después de leer, el servicio revisa su propio trabajo. Comprueba lo que se puede comprobar sin saber nada de tu negocio: que los conceptos sumen el total impreso, que la base imponible cuadre, que las fechas sean coherentes, que el CUPS tenga forma de CUPS, que el consumo case con los precios, que no falte el IVA, que no falte ningún dato crítico. Cada cosa que no cuadra se anota como una comprobación con su gravedad: «Error», «Aviso» o «Info».
La confianza
La confianza es un número entre 0 y 1 que resume esas comprobaciones. Empieza en 1 —todo cuadra— y cada problema encontrado le resta: mucho si falta un dato crítico o el documento está incompleto, menos si lo único raro es que falte el tipo de IVA. En pantalla se ve en tanto por ciento: «Confianza: 92 %».
No es una opinión sobre si la factura es correcta: es cuánto de fiable es la lectura que hemos hecho de ella.
La política de revisión
La política es tu regla: a partir de qué confianza quieres que te avisemos. Tiene dos piezas.
- El modo. «Marcar las dudosas» o «No marcar ninguna». Con la segunda, nunca se marca nada y no hay cola de revisión que mirar; todo se da por bueno.
- El umbral. Un número entre 0 y 1. Por defecto está en 0,85.
Con el modo «Marcar las dudosas», una factura se marca para que alguien la mire cuando una de las dos cosas pasa: alguna comprobación ha fallado de las que se consideran graves, o su confianza queda por debajo de tu umbral.
Cuanto más alto pongas el umbral, más facturas te llegarán marcadas. Subirlo a 0,95 es pedir que te avisen ante casi cualquier duda; bajarlo a 0,70 es dejar pasar más cosas sin mirar. No hay una respuesta correcta: depende de lo que te cueste un dato mal leído comparado con lo que te cuesta el rato de mirarlo.
Lo que se marca acaba en la cola de revisión, que es donde alguien lo mira; el umbral se cambia en su propia pantalla.
Un detalle que evita malentendidos: la confianza y las comprobaciones se calculan y se enseñan siempre, tengas la política que tengas. Lo único que decide la política es si además se marca para revisar.
Entrar
El alta
Que puedas darte de alta tú solo depende de cómo esté configurado el entorno, y la pantalla de registro, «Crea tu cuenta», te dice en cuál de los tres casos estás:
- Abierto: pones el nombre de tu empresa o equipo, «Empresa o equipo», y entras con Google o con correo y contraseña.
- Por invitación: hace falta además un código que te damos nosotros. La pantalla te dice qué plan y qué descuento trae ese código antes de que crees nada.
- Cerrado: las cuentas las damos de alta nosotros. La pantalla te dice a qué dirección escribir.
Una cuenta nueva empieza en el plan que diga su código de invitación o, sin código, en Starter; y con periodo de prueba si el entorno lo tiene activado. Al crearse la cuenta te llega un correo de bienvenida con el nombre de la cuenta y un enlace a la consola.
Si entras con Google, la cuenta queda creada al momento. Si entras con correo y contraseña, falta un paso: verificar el correo.
Verificar el correo
Al registrarte con correo y contraseña te mandamos un enlace a esa dirección, y la consola se queda en una pantalla que dice «Revisa tu correo». Abre el enlace y vuelve a esa pantalla; el botón «Ya lo he verificado» es el que termina de crear la cuenta.
No sirve abrir el enlace y esperar: hay que volver y pulsar el botón. Y no hace falta que sea en la misma pestaña.
Cuando no puedes entrar
Estas son las tres situaciones por las que este manual es público. Cada una tiene su pantalla, y cada una tiene algo concreto que hacer.
«Revisa tu correo» y el correo no llega
En esa misma pantalla hay un botón «Reenviar el correo». Úsalo antes que nada.
Si sigue sin llegar:
- Mira la carpeta de correo no deseado. Ese enlace no lo manda nuestro servidor: lo manda el sistema de identidad de Google, que es donde se guarda tu contraseña, y algunos filtros corporativos lo apartan.
- Comprueba que la dirección que aparece en la pantalla es la tuya y está bien escrita. Si no lo está, «Cancelar» te devuelve al alta para empezar con otra.
- Si pulsas «Ya lo he verificado» y te responde «Todavía no consta como verificado», es que el enlace no se ha abierto: no es un fallo tuyo, es literalmente que falta ese clic.
«Tu usuario no pertenece a ninguna cuenta»
Este mensaje significa que tu usuario existe y la contraseña es correcta, pero ese correo no está dado de alta en ninguna cuenta. Es lo que ves si te han invitado a otra dirección, o si entras con una cuenta personal de Google cuando la invitación fue a la del trabajo.
Qué hacer:
- Si tu equipo ya usa el servicio: pide a la persona propietaria de la cuenta que te invite con este mismo correo, el que aparece en la pantalla. No hay otra forma de asociarlos.
- Si todavía no tenéis cuenta: la pantalla ofrece crear una, «Crear una cuenta», cuando el alta está abierta, o te da la dirección de soporte cuando no lo está.
- La misma pantalla trae un botón para cerrar sesión, «Cerrar sesión», y entrar con otra dirección.
Hay un caso que se confunde con este: si tu correo aún no está verificado, la pantalla te ofrece además «Reenviar el correo de verificación». Si ves ese botón, ese es tu problema, no el de la pertenencia.
La cuenta está suspendida, o la suscripción no está activa
Son dos cosas distintas y conviene no confundirlas.
«Tu cuenta está suspendida». Es una decisión nuestra y se levanta a mano. Puedes seguir consultando lo que ya hay, pero no se admiten lecturas nuevas ni cambios. Qué hacer: escribirnos a la dirección de soporte que sale en el propio aviso. No hay ningún botón que lo resuelva, y no es una avería.
«Tu suscripción no está activa» o «Tu periodo de prueba ha terminado». Aquí sí puedes
entrar y moverte por la consola con normalidad: lo que se para es la lectura de facturas con keys
live, cuyas peticiones a la API responden 402 (payment_required). Las peticiones con keys
test siguen funcionando. Qué hacer: el aviso lleva a la pantalla de
Facturación para contratar o reactivar y, cuando esa pantalla no está disponible en
tu entorno, a la dirección de soporte.
Dos avisos más, que no te paran
Estos dos salen en la misma franja de arriba, pero no cortan nada. Conviene reconocerlos para no asustarse.
«No hemos podido cobrar tu última factura». El cobro ha fallado y se reintenta; mientras tanto el servicio sigue funcionando igual. Qué hacer: actualizar la tarjeta desde «Pago y facturas», en «Facturación». Es un recordatorio, no un corte.
«Te quedan N días de prueba», con las lecturas de prueba que te quedan debajo. El periodo de prueba dura catorce días y trae además un número de lecturas incluidas que depende del plan; se acaba por lo que llegue antes de las dos cosas. Qué hacer: nada, mientras el número no se acerque a cero.
Segunda parte: las pantallas
El menú de la izquierda no es el mismo para todo el mundo, y eso es a propósito. Dos cosas lo recortan:
Tu rol. Hay tres —«Propietaria», «Desarrolladora» y «Revisora»— y lo que cambia entre ellos es sobre todo qué ves en el menú. Cada pantalla de aquí abajo dice quién la ve y quién puede tocar qué; el reparto completo está en Miembros.
El entorno. Tres pantallas se activan o se desactivan por entorno, así que pueden no estar en el tuyo:
- «Lecturas» (el histórico).
- «Cola de revisión».
- «Facturación».
Si una de ellas no aparece en tu menú, no es que te falte permiso: es que no está activada. Si llegas a ella por un enlace guardado, la consola responde «Esta sección todavía no está disponible». Cuando el mensaje es «Tu rol no permite ver esta sección», entonces sí es cuestión de permisos, y lo arregla quien sea propietaria de la cuenta.
Arriba del todo, en todas las pantallas, están el nombre de la cuenta, el entorno, tu correo y el botón de cerrar sesión. Es lo primero que conviene mirar cuando algo no cuadra: casi siempre es que estás dentro de otra cuenta.
Resumen: ¿va todo bien hoy?
Es la pantalla de entrada y responde de un vistazo a «¿hay algo que mirar?».
- Tu plan: la cuota mensual, cuántas lecturas incluye, cuánto cuesta cada lectura de más y el tope de lecturas del mes. Si la cuenta todavía no tiene plan, lo dice y te invita a escribirnos.
- «Este mes»: las lecturas del mes en curso con una barra contra las que incluye el plan, y el
desglose de cómo acabaron. Cuenta solo las
live: lastestno salen aquí. - «Últimas lecturas»: las cinco últimas, con su fecha e importe. Cada nombre de fichero es un enlace a su ficha.
- Lo que falta para que la integración funcione: si no has configurado el webhook, o si todavía no tienes ninguna key de producción, lo dice aquí.
No todo el mundo ve los cuatro bloques: quien solo revisa facturas ve el plan y poco más, porque el resto son datos que su rol no consulta.
Uso: ¿cuánto llevo gastado y cuánto me queda?
Es la pantalla que mide cuánto has usado el servicio.
Eliges un rango de fechas —hay atajos de «7 días», «30 días», «Mes en curso» y «Mes anterior», y puedes poner tus propias fechas— y un modo: «Producción (live)» o «Pruebas (test)». Son dos cuentas separadas y no se mezclan nunca.
El rango puede ser como mucho de 92 días. Si pides uno más largo, la pantalla te lo dice antes de consultar nada.
Debajo verás seis cifras y una gráfica de lecturas por día. Las cifras son estas, y conviene leerlas despacio la primera vez:
| Cifra | Qué cuenta |
|---|---|
| «Lecturas» | Los ficheros que llegaron a leerse. |
| «Completadas» | Las que terminaron bien. |
| «A revisar» | Las que la política marcó para que alguien las mirase. |
| «Fallidas» | Las que empezaron a leerse y no pudieron terminar. |
| «No admitidas» | Los ficheros que ni siquiera se admitieron: no eran PDF, pesaban de más o tenían demasiadas páginas. No cuentan como lectura y no se cobran. |
| «Importe» | Lo que suman las lecturas del rango. |
«No admitidas» no es lo mismo que «Rechazar» en la cola de revisión: aquello es el veredicto de una
persona sobre una factura leída; esto, un fichero que no pasó el control de entrada y que nadie llegó
a leer. En la API y en el CSV la cifra se sigue llamando rejected.
Y hay un botón de «Exportar CSV», que descarga un fichero que abre cualquier hoja de cálculo, con el detalle día a día de lo que estés viendo.
Sobre el importe hay una trampa que conviene conocer: si tu cuenta se factura por Stripe, esa casilla no pone un número, pone «Por Stripe» y te manda a Facturación. No es que no hayas gastado: es que el coste por lectura se liquida en la factura del periodo, junto con la cuota y el exceso, y no se va descontando de un saldo. Escribir 0,00 € ahí sería faltar a la verdad.
Las fechas y las horas de toda la consola van en hora de Madrid (Europe/Madrid), aunque estés
en otro país.
Lecturas: ¿qué pasó con aquella factura?
Esta pantalla puede no estar activada en tu entorno.
Es el histórico completo y el sitio al que se viene con una pregunta concreta: ¿qué pasó con la factura que mandamos el martes?
Se busca con siete filtros que se combinan entre sí: «Desde» / «Hasta», «Estado» (en cola,
procesando, completada, fallida), «Revisión» (a revisar o no), «Modo» (live, test o
«Los dos modos»), «Key», la API key que la mandó, y «Origen», que es una etiqueta libre que
tu programa puede poner en cada envío —«web», «app», «carga-nocturna»— para poder separarlas
después. La lista se recorre con «Cargar más», no con páginas numeradas, y viene siempre de la
más reciente a la más antigua.
Al pulsar el nombre del fichero se abre su ficha, con tres pestañas:
- «Resumen»: cuándo llegó, cuándo terminó, cuántas páginas tenía, qué API key la mandó, en qué modo, con qué origen, cuánto costó y con qué versión del lector se leyó (en pantalla, «Motor»). Si falló, el motivo va aquí, en rojo.
- «Factura»: los datos leídos, campo a campo. Si la factura era dual, verás una sección por cada suministro. Encima de cada una, las comprobaciones que se hicieron y su confianza. Y si alguien ya revisó esta lectura, un recuadro con quién la resolvió, cuándo y qué dijo de cada factura.
- «JSON»: el resultado en bruto, con un botón para copiarlo. Es lo que hay que pegar en un correo cuando nos escribes por una lectura concreta.
Si abres un enlace de una lectura que no existe o que es de otra cuenta, la pantalla lo dice y te ofrece volver a la lista. No insiste en reintentar, porque no hay nada que reintentar.
Cola de revisión: ¿qué tengo pendiente de mirar, y cómo lo resuelvo?
Esta pantalla puede no estar activada en tu entorno.
Aquí está solo lo que la política de revisión marcó. Es el trabajo del día de quien revisa facturas, y está pensado para poder despacharlo seguido.
La lista se abre por defecto en «Pendientes», y se puede cambiar a «Resueltas» o «Todas». Se filtra además por modo, origen y fechas. Cada fila te dice, sin abrir nada: la fecha, el fichero, el tipo de factura, cuántas de sus facturas están marcadas (por ejemplo «1 / 2»), la confianza mínima de la lectura y qué comprobaciones fallaron, resumidas en una línea (la columna se titula «Checks»).
Cuando no hay nada pendiente, la pantalla no te enseña una tabla vacía: dice «Nada pendiente.» y te ofrece un botón para ver las ya resueltas. Es la diferencia entre «no hay trabajo» y «no hay resultados con estos filtros», y la consola la respeta.
Cómo se resuelve una
Al abrir una lectura de la cola verás el PDF original a la izquierda y, a la derecha, una ficha por cada factura del documento. Arriba, la fecha, la API key, el origen y qué política estaba vigente cuando se leyó.
En cada ficha hay tres botones, y hay que elegir uno:
- «Aceptar» — lo leído está bien.
- «Corregir» — hay algo mal. Al pulsarlo, los campos se convierten en casillas editables: cambia lo que esté mal, y lo que hayas tocado queda resaltado en ámbar. Los desgloses largos (costes, consumos, precios) y la dirección normalizada no se editan; los campos sueltos, sí.
- «Rechazar» — la factura entera no vale. Este pide confirmación, porque es el único que dice que no hay nada aprovechable.
Cuando todas las facturas del documento tienen veredicto, el botón «Resolver» de abajo se activa. Un indicador te dice por dónde vas: «1 de 2 facturas con veredicto».
Tres cosas que conviene saber antes de la primera vez:
- Corregir no cambia la lectura. Lo que escribes se guarda junto a la lectura, como lo que una persona dijo de ella; el resultado que ya recibió tu programa no se reescribe. Queda registrado —quién, cuándo y qué cambió— y se ve al abrir esa lectura, pero no sirve para parchear un dato que ya se entregó.
- Solo se resuelve una vez. Si un compañero la resuelve mientras la tienes abierta, al pulsar «Resolver» te dirá que otra persona llegó antes y te enseñará su resolución en vez de la tuya. No se pierde nada: simplemente esa ya estaba hecha.
- Si la cuenta está suspendida o la suscripción no está activa, el botón «Resolver» está presente pero no responde, y al pasar el ratón por encima te dice por qué.
Si el documento no trae fichero, o el PDF no se puede mostrar en tu navegador —le pasa a Safari en iPhone y iPad—, hay un enlace «Abrir en una pestaña» que lo abre aparte.
Política de revisión: ¿cuánto quiero que me pregunte?
En el menú se llama «Revisión»; la pantalla se titula «Política de revisión». Dos campos y un botón de guardar. Es la pantalla que decide cuánto trabajo acaba en la cola.
- «Modo»: «Marcar las dudosas» o «No marcar ninguna».
- «Umbral de confianza»: un número entre 0 y 1, con dos decimales.
Lo que significan está explicado en la primera parte, en La política de revisión. Aquí solo hay que saber quién puede tocarla: solo la persona propietaria de la cuenta. Quien tiene el rol de desarrolladora ve la política —le hace falta, porque explica por qué unas lecturas llegan marcadas y otras no— pero no puede cambiarla, y la pantalla se lo dice. Quien revisa facturas no tiene esta entrada en el menú: la regla la pone quien integra, no quien mira.
Si cambias el umbral, el cambio afecta a las lecturas que vengan a partir de ahora. Las que ya están hechas conservan la política con la que se leyeron, y la ficha de cada una de la cola te dice cuál era.
Miembros: ¿quién entra, y qué puede hacer cada uno?
La lista de personas con acceso a esta cuenta. Por cada una: su correo, su rol, si ya ha entrado alguna vez y desde cuándo está.
Los tres roles
Lo que cambia entre ellos es, sobre todo, qué entradas ves en el menú de la izquierda.
«Propietaria». Responde de la cuenta. Lo ve todo y es el único rol que puede cambiar la política de revisión, invitar o quitar gente y contratar o cambiar de plan.
«Desarrolladora». El rol de quien conecta el servicio. Maneja las API keys y el webhook, mira el uso y el histórico, y ve la política de revisión sin poder cambiarla —le hace falta para entender por qué unas lecturas llegan marcadas—. Ve la lista de miembros pero no puede tocarla. No entra en la cola de revisión: revisar facturas no es su trabajo.
«Revisora». El rol de quien mira facturas y nada más. Su menú es corto de verdad: el «Resumen» y la «Cola de revisión» —y solo el «Resumen» donde la cola no está activada—. No ve las API keys, ni el webhook, ni el uso, ni el histórico de lecturas, ni la lista de miembros, ni la política de revisión, ni la «Facturación»: el plan del Resumen sí lo ve, pero el consumo del periodo, los cobros y las facturas son las cuentas de la empresa, no el trabajo de quien revisa lecturas.
Así queda el menú de cada uno, contando solo las pantallas que estén activadas en tu entorno:
| Pantalla | Propietaria | Desarrolladora | Revisora |
|---|---|---|---|
| Resumen | Sí | Sí | Sí |
| Uso | Sí | Sí | — |
| API keys | Sí, y puede crear y revocar | Sí, y puede crear y revocar | — |
| Webhook | Sí, y puede cambiarlo | Sí, y puede cambiarlo | — |
| Revisión | Sí, y puede cambiarla | Solo mirar | — |
| Cola de revisión | Sí, y puede resolver | — | Sí, y puede resolver |
| Miembros | Sí, y puede invitar y quitar | Solo mirar | — |
| Lecturas | Sí | Sí | — |
| Facturación | Sí, y puede contratar | Solo mirar | — |
Si dudas cuál dar, el criterio es sencillo: propietaria a quien responde de la cuenta y del pago, desarrolladora a quien la conecta, revisora a quien la usa para mirar facturas. El rol que sale por defecto al invitar es «Desarrolladora».
Invitar a alguien
Un botón «Invitar», una dirección de correo y un rol; se confirma con «Dar de alta». La persona queda dada de alta al momento y le llega un correo avisándole, con el nombre de la cuenta, el rol y el enlace para entrar.
Dos avisos:
- El correo es un extra, no lo que da acceso: el acceso ya está dado aunque ese correo no llegue nunca. Por eso la consola, al terminar, te dice que se lo hemos enviado y que, si no le llega en unos minutos, se lo digas tú: el envío sale después de darle de alta, y si falla, el alta sigue siendo buena.
- Tiene que entrar con esa misma dirección. No hay ningún código ni enlace mágico: el vínculo se hace la primera vez que entra con ese correo, ya sea con Google o con contraseña. Si entra con otra, se encontrará con la pantalla de «tu usuario no pertenece a ninguna cuenta».
Cambiar un rol y quitar el acceso
El rol se cambia desde la propia fila, en un desplegable; se guarda solo. «Quitar» pide confirmación y el acceso se corta en cuanto esa persona haga su siguiente petición.
Puedes quitarte a ti misma, y la consola te avisa de que vas a perder el acceso. Lo que no se puede es dejar la cuenta sin ninguna persona propietaria: si lo intentas, el sistema lo rechaza y te dice que nombres a otra antes.
API keys y Webhook: qué son, y qué hay que entregar a quien desarrolla la integración
Estas dos pantallas no son para usarlas tú: son para producir dos cosas que hay que entregar a quien programa la integración, normalmente alguien con el rol de desarrolladora. Lo que se hace con ellas está en la guía de integración; aquí basta con entender qué son.
API keys
Una API key es una contraseña larga que identifica a tu empresa cuando un programa vuestro nos manda una factura. No identifica a una persona: identifica al programa. Por eso no se teclea nunca a mano y se guarda como se guarda una contraseña.
Cada API key tiene un modo, y esa es la parte que hay que entender:
- «Pruebas (test)»: para que quien programa pruebe sin miedo. No se cobran, cuentan aparte y tienen su propio tope mensual. Son lecturas de verdad, con resultado de verdad; simplemente no pasan por la factura. El modo test no tiene nada que ver con el periodo de prueba.
- «Producción (live)»: las de trabajo. Estas sí cuentan y sí se cobran.
Lo que verás en la pantalla: la lista de API keys con su nombre, su modo, un prefijo —los primeros caracteres, que sirven para reconocerla sin enseñarla entera—, cuándo se usó por última vez, cuándo se creó y si sigue activa. Un botón, «Nueva key», para crear una, y otro, «Revocar», para una que ya no quieras.
Tres reglas que importan:
- El secreto se enseña una sola vez. Al crear la API key aparece en pantalla con un aviso de guardarlo ahora. Si se cierra esa ventana sin copiarlo, no hay forma de recuperarlo: hay que crear otra API key.
- Revocar es inmediato y no tiene vuelta atrás. La API key deja de funcionar al instante. Si estaba en uso, lo que la usara deja de funcionar también, así que conviene tener la nueva puesta antes de revocar la vieja.
- Hay un tope de API keys activas. La propia pantalla dice cuántas admite tu cuenta. Si llegas al tope, hay que revocar una para poder crear otra.
Crear y revocar es cosa de los roles propietaria y desarrolladora.
Webhook
Un webhook es un aviso automático a tu servidor: tú nos das una dirección de tu servidor, y cada vez que una lectura termina te llamamos ahí para contártelo, sin que nadie tenga que estar preguntando «¿ya está?».
La pantalla tiene un campo, «URL del webhook» —la dirección, que tiene que empezar por
https://— y un botón de guardar. Al guardar aparece un secreto de firma: una cadena que sirve
para que tu servidor pueda comprobar que el aviso viene de nosotros y no de un tercero.
Dos cosas que sorprenden si no se avisan:
- Cada vez que guardas se genera un secreto nuevo, aunque no hayas cambiado la dirección. El anterior deja de valer. Así que no se guarda «por si acaso»: hay que avisar a quien mantiene la integración antes de tocar aquí.
- El secreto también se enseña una sola vez, igual que el de una API key.
El botón «Desactivar» deja de mandar avisos; se puede volver a activar cuando quieras. Y hay un enlace, «Cómo verificar la firma», que lleva a la parte técnica de la documentación.
Esta pantalla la manejan propietaria y desarrolladora. Ni esta ni la de las API keys aparecen en el menú de quien tiene el rol de revisora.
Facturación: mi plan, mi factura, mi tarjeta y cómo me doy de baja
Esta pantalla puede no estar activada en tu entorno. Cuando no lo está, los avisos de la parte de arriba te mandan a soporte en vez de aquí.
La ven propietaria y desarrolladora; solo la propietaria contrata, cambia de plan o abre «Pago y facturas». Quien tiene el rol de revisora no la tiene en el menú y, si llega por un enlace, la consola le responde «Tu rol no permite ver esta sección».
Cómo se cobra
El modelo es el mismo en los tres planes públicos, y entenderlo evita casi todas las sorpresas:
- Una cuota fija al mes, que ya incluye un número de lecturas.
- Un precio por cada lectura que pase de las incluidas —el «exceso»—, más barato cuanto mayor es el plan.
- Un tope de lecturas al mes por encima del cual el servicio deja de admitir más. No es lo mismo que las incluidas: entre unas y otro está la banda que se factura como exceso.
Los planes públicos son Starter, Pro y Business, de menor a mayor. Los precios, las lecturas incluidas y el tope de cada uno están en esta pantalla y en el Resumen, tomados de la configuración viva del servicio; este manual no los repite a propósito, para que no se quede desfasado el día que cambien. Todos los importes que verás son sin IVA. Si ninguno os encaja, escribidnos: hay planes a medida que no se anuncian.
Las lecturas con keys test no entran en esta cuenta: ni consumen las incluidas ni generan
exceso.
Qué hay en la pantalla
- Tu suscripción: el plan, su estado, el periodo en curso, el próximo cobro y el descuento si lo hay.
- «Lecturas de este periodo»: cuántas llevas de las incluidas, y cuánto exceso llevas acumulado con su importe estimado. Es una estimación: lo que cuenta es la factura.
- «Facturas»: número, fecha, periodo, total, estado y el PDF para descargar.
- Dos botones: «Cambiar de plan» y «Pago y facturas».
Los estados que puede tener la suscripción, tal como los enseña la consola, y qué significan:
| Estado | Qué pasa |
|---|---|
| «En prueba» | Periodo de prueba en marcha. |
| «Activa» | Todo normal. |
| «Pago pendiente» | Un cobro ha fallado y se reintenta. El servicio sigue funcionando: hay que actualizar la tarjeta. |
| «Pendiente de confirmar el primer pago» | Has contratado y el primer cobro aún no se ha confirmado. Con un recibo domiciliado puede tardar días, y hasta entonces no cambia nada. |
| «Prueba terminada» | Se acabó el periodo de prueba y no hay plan contratado. |
| «Cancelada» | La suscripción se cerró. |
Ojo con las dos que se parecen: «Pago pendiente» es un cobro que falló y se reintenta, con el servicio funcionando; «Pendiente de confirmar el primer pago» es lo contrario, un alta que aún no ha arrancado.
Contratar, cambiar de plan y darse de baja
Contratar abre Stripe en una ventana aparte, se paga con tarjeta y se vuelve solo. La consola te confirma con un aviso si el pago ha entrado, o te dice que no se ha completado si te arrepientes a mitad.
Cambiar de plan se hace desde la propia pantalla y es inmediato. La consola te lo explica antes de confirmar, y merece leerse: la cuota se ajusta por los días que quedan del periodo y la diferencia se cobra en ese momento; las lecturas hechas hasta ahí se liquidan con el plan viejo y las siguientes cuentan con el nuevo.
La tarjeta, los datos fiscales, el historial de facturas y la baja no están en nuestra consola: están detrás del botón «Pago y facturas», que abre el portal de Stripe. Es el sitio donde se cancela la suscripción. Si la cancelas, la pantalla lo dice con la fecha —«Tu plan termina el …»— y deja claro que no habrá más cobros; hasta ese día todo sigue igual.
Todo esto —contratar, cambiar de plan y abrir el portal— es cosa de la persona propietaria. Los demás roles ven la pantalla, pero sin botones.
Dos mensajes que puedes encontrarte y que no son un fallo tuyo:
- «Mostrando el último estado conocido»: Stripe no responde en este momento. Lo que ves es válido; puede que no sea de hace un segundo.
- «La contratación en línea todavía no está disponible en este entorno»: el entorno aún no tiene configurado el cobro. No es tu cuenta: es el entorno entero. Escríbenos.
Si algo no cuadra
Antes de escribir, dos comprobaciones que resuelven la mitad de los casos:
- ¿Qué cuenta y qué correo aparecen en la franja de arriba? Es la causa más frecuente de «no veo mis lecturas».
- ¿Estás mirando el modo correcto?
liveytestson dos mundos separados en «Uso», en «Lecturas» y en la «Cola de revisión».
Y si escribes: pega el identificador de la lectura o el contenido de su pestaña «JSON», y la
fecha y hora aproximadas (en hora de Europe/Madrid, que es la de la consola). Con eso se encuentra
en un minuto. Si lo que has visto es un mensaje de error con un código, en la página de
errores está qué significa cada uno.
Verificado contra el código del servicio: lo que dice esta página sale de él, no de una nota anterior.